Camino de Altavista
Arona Casco 38640 Arona (Tenerife)

El Camino de Altavista, un camino muy humanizado.

El Camino de Altavista es una de esas arterias que hubieron de crearse para responder a las demandas de la vida en los territorios del sur. Con una orografía abrupta, unos suelos escasos de fertilidad y un clima con altos niveles de insolación, el habitante de estos pagos debía estar en continuo movimiento para adaptarse a su medio y extraer de él su sustento.

Desde los tiempos de los aborígenes, donde su condición principal de pastores les obligaba a ejercer la trashumancia (trasladar los ganados a la costa en invierno y a las cumbres en verano), se comenzaron a crear estas arterias, que se mantuvieron en uso e incluso ampliaron como caminos carreteros o caminos reales en la época de la post-conquista.

El Camino de Altavista, utilizado principalmente para dirigirse a Vilaflor, forma parte de esa historia. Transitarlo nos permite rememorar uno de los hechos que forman parte de la propia constitución de este pueblo sureño: nos acerca al que se supone que fue el núcleo fundacional de Arona, las “casitas de Altavista”.

Caminarlo es estar continuamente acompañado de las huellas del sacrificio en busca del agua. Las atarjeas que están presentes en prácticamente todo su recorrido, nos recuerdan la dureza del clima y de la naturaleza de esta comarca, y el esfuerzo que supuso a sus hombres y mujeres obtener tan preciado bien.

Caminarlo es recordar la esencia rural de Arona, aunque también observar su declive. Caseríos rurales, terrenos de cultivo, frutales,…forman parte de un paisaje que habla de una agricultura de secano, donde se cultivaba el trigo, la cebada o las papas, y más tarde las tuneras para obtener sus frutos, los tunos, pero sobre todo para “cultivar” la cochinilla, monocultivo que supuso una de las mayores épocas de esplendor de la historia económica de Canarias.

Recorrerlo es ver, también, como la naturaleza corre a rescatar lo que la actividad humana le robara. La vegetación autóctona (verodes, tabaibas, magarzas, cardones,…) vuelve a hacerse fuerte en lo que fueran sus antiguos dominios.

Y por supuesto, ya que su nombre no es gratuito (Altavista), caminarlo es sorprendernos con los paisajes del sur. Con sus roques y montañas, sus impresionantes barrancos, sus llanos, sus pueblos y su costa.

Location: